La conocí hace años, si muchos fíjate estaba en el colegio, paso a mi lado o yo al suyo y nos dio igual, ninguna reparo en la otra... pero cuan justa es la vida, que antes o después te hace que llegue a tu vida las personas, pero así es el tiempo, la trajo en el momento preciso, cuando estábamos obligadas a encajar, cuando estábamos obligadas a sabes que la vida de una tenia que ir de la mano de la otra.
Entonces la conocí, más allá de la fiesta, la conocí a ella, por dentro, sin corazas, sin agilidad mental, la conocí a ella pura, siendo ella misma y ay! amigos os aseguro que es única, tiene una debilidad que la empuja a ser fuerte, tiene un corazón tan noble que parece congelado, es tan tan tan frágil que creeréis que es imposible que se rompa.
Así que eso tengo, la suerte de tenerla, verla a mil batallas pero sabiendo que yo soy su torreón donde casi siempre que cae, se tambalea y debilita recurre para coger fuerza, por que dicen que la amistad es lo bueno y lo malo, pero es que es muy fácil estar en lo bueno, demasiado sencillo, por eso se quien es ella, por que la he visto en sus horas mas bajas y es ahí, solamente ahí cuando alcanzas a saber como es.
La conozco tan bien que no sabrá por que escribo esto, pero sabes?, la respuesta no la tengo yo, la diste tú hace mucho, hace años, cuando yo caí, y estuve reventada, sin ganas de nada, cuando me abandone y me perdí, muchos años, parecía que estaba, pero no...no estaba, y tú en cambio si estuviste. Tiraste por las dos, y yo ahí resultaba demasiada carga, y tiraste, no me abandonaste en mis comeduras de cabeza eternas, ni en mis cabalas enredadas.
Por esto a veces necesitamos oír, en este caso leer que somos importantes para alguien... cada una ocupa su lugar, en silencio sin que nadie lo vea o si, pero sin que nadie realmente lo entienda... como siempre hablamos demasiado pasionales o demasiado emocionales ¿y que? si eso ha provocado que lleguemos aquí.
Gracias por tanto y por todo, gracias por dejarme conocerte, gracias por conocerme, y sobre todo gracias por quedarte. Disfruta de la vida, pues tienes la suerte de entenderla para vivirla.
lunes, 26 de septiembre de 2016
viernes, 23 de septiembre de 2016
Él o Yo
¿Cuantas veces me he planteado parar en seco?, sacarte de mi cabeza, de mis ilusiones, de mis sueños de mi día a día, y sobre todo de mis noches, las noches en vela, las ganas de tenerte y no poder, las ganas de recuperarte y no conseguirlo.
Cuantas eran las ganas de la vida a tu lado, y como lo echaste por tierra... cuantas eran las ganas de tenerlo todo para quedarse en nada, y no... mi vida no se paró cuando tu me echaste de la tuya, mi vida continuó, me costó, al principio vacía, al principio fue sin rumbo, me ondeaba en torno a tus palabras, miradas, frases al aire, todas vacías, todas sin incluirme, hasta que paré, hasta que todo tomó un rumbo alejada de ti, muy lejos, tan lejos que estando cerca sabíamos que nos separábamos.
Lo siento, siento que decidiera separarme, siento que me marchara, siento haberte dejado sólo, se que así te quedas, rodeado de gente pero sólo, bien sabes que fui la única que alcanzó conocerte, la única que se ahogó, que se empapó tanto en ti que nadie alcanzará volver a verte, limpio puro... así como yo te vi desnudo (mas allá de lo literal)...vi, que gran mentira si en cuanto me miras aun te veo, aun te leo, aun te conozco tanto o más que lo que tú me conoces a mi, no me quieres mirar ¿verdad? no quieres verte, no quieres verme, no quieres recordar.
¿Me echas de menos? he pasado tantas noches en vela imaginado tú respuesta, que cobarde, que egoísta fuiste, y que mal te salió, me empujaste al vacío y me salvé, ¿y tú? ¿quien te salva a ti?, ya no puedo, ya no tengo fuerzas para salvarte, ya no me quedan ganas de quedarme, no alcanzo a sufrir mas, a que duelas... ya no puede ser, lo siento.
Volé o no, pero que mas da, me marché o no, pero quien lo sabe, miré hacia otro lado... o de frente ya no lo sé, ya no lo sabes, ya no nos ven.... me fuí me alejé me distancié...te echo de menos, o no o si o mil veces si, o yo que sé... no se que pienso ni que decir ni que hacer, me pierdo entre palabras.... me pierdo pensándote, me pierdo en la vida....
¿Sabes como somos?, somos como esos dos besos que nos damos obligados al vernos, que sabemos que no queremos darnos, que sabemos que están vacíos, que sabemos que no valen nada, esos dos besos que mientras te acercas a dármelo me miras, me atraviesas, que cuando te agarro el brazo para aproximarme o me agarras sabemos lo que sentimos de verdad, que notas mi respiración y yo noto tu presión, somos esos besos tan vacíos pero tan cargados... somos todo o somos nada, somos o tú o yo, somos sin ser, somos cada uno por su lado... si somos mucho, pero asumimos que sin serlo...
jueves, 8 de septiembre de 2016
Recordando
Hace no tanto, o no hace mucho me perdí entre las miradas de una tarde de café entre amigos, una tarde de esas en las que no hablas de nada pero te pones al día de todo, una tarde en la que uno cuenta sus problemas y el resto da mil consejos que nunca se aplica a sí mismo.
Ahí me encontraba, perdida, perdida mirando sus caras y recordando cuanto echo de menos la tuya, cuanto echo de menos a mi mejor compañero, cuanto echo de menos a mi ahora nada que una vez fue todo... quizás la pregunta sería, si estas con amigos... ¿como puede ser que le eches de menos a él?, es sencillo, por que era él.
Era él mi mejor amigo, mi compañero de fatigas, mi compañero de silencios y de las múltiples sonrisas, fue él el que me enseño a que había mucho mas allá de mis limites prefijados, y que a veces mucho menos era más.
Fue él quien me dijo que saltara, ay! y cuantas veces salté gracias a él, y cuantas otras saltó él detrás para salvarme, era un complemento, una mitad diseñada a la perfección para mis imperfecciones. Él fue el que hizo que mereciera la pena, y también fue él quien me hizo sentir lo contrario.
Cuantas veces sentí que todo se esfumaba y cuantas veces sentí mis ojos bloqueados por miles de gotas saladas, ay! cuantas veces desee que volvieras y no lo hiciste, cuantas veces soñé que los sueños no fueran sólo sueños, no fuera mi subconsciente invocándote. Cuantas veces te miré sin estar, y cuantas te vi y me escondiste... te di tanto a cambio de tan poco... que no fue suficiente.
Y quizá por todo eso, aquí me encuentro, perdida entre mil miradas amigas, pérdida en consejos valiosos que no aplico, enfadada con la razón y aliada con el corazón, discutiendo con el tiempo pues no distingo entre si hizo el olvido o la comodez, no distingo si me dio alivio o me dio resignación, no distingo entre si me hizo mas fuerte o mas vulnerable, estas cosas que tú antes estabas para ayudarme a entender y que ahora me obligan a encontrarme con estas mil miradas en las que antes no me importaba perderme.
Y Mientras tú me pierdes, sigo tus consejos y yo me obligo a encontrarme, un mediano, ¡por favor!
miércoles, 20 de julio de 2016
Extraño...
Extraño, extraño es el sentimiento que analizas cualquier noche a solas, extraño es sentir amor pero no, extraño es tener todo y no tenerlo tangible, extraño es analizar que todo de resultado positivo y realmente sea negativo...
Extraño es notarte sonreír por la calle sin ganas, y extraño es que te cuenten todas las penas, por que eres la que parece feliz... Feliz eres en cada minuto del día en que no puedes pensar en lo contrario.
La vida te enseñas que a veces lo idílico, lo del cuento de princesas, lo de una película romántica nos dice no te tocó a ti, que te tiene preparado algo distinto ni mejor ni peor, tan solo distinto, algo que quizá no te llene pero te haga feliz, quizá algo absolutamente necesario que este... pero que nunca lo sientas suficiente.
Cuan justa es la vida, que sin pedirlo te da lo que necesitas, si necesitas... por que no necesariamente es lo que pediste. Cuan injusto es conocer lo único irreemplazable y perderlo, Cuan injusto es el tiempo que hace el olvido pero también el recuerdo...
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