Me gusta escribir tonterías, porque para las páginas de esquelas y de contactos, ya existen los periódicos.
Adoro las cosas pequeñas, porque en el tamaño ya se fijan las pelís porno.
Admiro a los monos, porque son más peludos que nosotros y no se depilan.
Idolatro al que toman por loco por reírse él solo por la calle, porque de cuerdos ya está el mundo lleno...
Admiro al cerdo porque a pesar de que se revuelca en mierda, está bueno, otros hacen lo mismo y no están tan sabrosos.
Defiendo a la prostituta cuando vende su cuerpo por necesidad, otras hacen lo mismo, pero sin tarifa.
Me gusta la mujer que no necesita ir 24h como si hubiera pasado por el concesionario, porque para eso ya están los coches.
Vibro con el hombre que se sabe hacer un huevo frito y plancharse una camisa, porque ellos se comerán el mundo. Y el huevo, claro.
Admiro al ladrón y no al político, porque por lo menos el primero va con uniforme de trabajo.
Y admiro a quien admira, a quien ríe aún con ganas de llorar, al infeliz que es feliz y al que pierde el tiempo leyendo estas tonterías, porque de ellos será el cielo...
sOnrie aunQue quieras llOrar... pues nunCa sabes Quien se pueDe estar enamOrando de tu sOnrisa



